[Intro] Un velo cayó de la nada sobre una fuente sin luz, tenía bordada una herida, tenía el color del ataúd. [Verse] Lo recogí con manos frías, olía a incienso y soledad, sus hilos eran como ríos que no volvían hacia el mar. Decía Zafra en letras viejas, con oro oscuro y carmesí, y al pronunciarlo por mi boca la noche tembló sobre mí. [Pre-Chorus] Los muros dieron un suspiro, la cal se puso a recordar, y una campana sin iglesia empezó lentamente a llorar. [Chorus] El Velo de Zafra me cubre el corazón, me llama desde siglos de fuego y rendición. El Velo de Zafra me enseña a no dormir, si ella fue sueño perdido, yo quiero perderme allí. [Verse] Corrí hacia el río con el velo, le pregunté al agua por ella, el Darro mostró bajo su espejo una ciudad llena de estrellas. Vi patios rojos, vi cuchillos, vi rezos dulces al caer, vi una muchacha entre columnas mirando al mundo arder. [Pre-Chorus] Y supe entonces que mis pasos no iban detrás de una mujer, sino detrás de una memoria que no se deja poseer. [Chorus] El Velo de Zafra me cubre el corazón, me llama desde siglos de fuego y rendición. El Velo de Zafra me enseña a no dormir, si ella fue sueño perdido, yo quiero perderme allí. [Instrumental] Laúd de sombra, cuerda rota, riff de piedra, tambor de altar, violín que corta la garganta, voces que vuelven del azar. [Bridge] Zafra, si escuchas mi condena, Zafra, si vuelves a cruzar, yo no te pido que me ames, solo te pido la verdad. [Breakdown] Bajo el velo, bajo el frío, bajo el nombre que aprendí, late un reino sepultado, late un llanto sin morir. [Build-up] Y al levantar aquel tejido, la madrugada se quebró, vi su rostro junto al mío y su mirada me atravesó. [Chorus] El Velo de Zafra me cubre el corazón, me llama desde siglos de fuego y rendición. El Velo de Zafra me enseña a no dormir, si ella fue sueño perdido, yo quiero perderme allí. [Chorus] El Velo de Zafra ya no me deja volver, me ata a torres incendiadas, me ata a su forma de arder. El Velo de Zafra me hizo jurar por fin que si la noche la reclama, yo bajaré tras ella allí. [Outro] Guardé su velo en mi pecho, guardé su nombre en mi voz, y Granada abrió sus puertas como una tumba de amor.